LA ÚLTIMA BATALLA DEL JUEZ POR LA TUICIÓN DE SU
HIJO
Chile, 17 de septiembre 2021
Por Leonardo Cárdenas
“Es una batalla de largo aliento y está recién
comenzando. Al menos eso es lo que cree el juez del Tribunal de Juicio Oral en
lo Penal de Viña del Mar, Fernán Rioseco Pinochet, quien mantiene un juicio en contra del Estado de Chile por
la tutela de su hijo de cinco años y ahora vuelve a la carga. Esta vez el
magistrado, que envió un escrito a la secretaria ejecutiva adjunta de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Marisol Blanchard, para
complementar su denuncia que ahora apunta a la actuación de la abogada
integrante de la Corte Suprema, Leonor Etcheberry Court. Esto debido a que -desde su perspectiva- ella debió
inhabilitarse de fallar en su caso por los vínculos laborales y de amistad que
mantenía con la abogada de la madre de su hijo.
Entre los argumentos, el magistrado asegura que
la abogada Catalina Infante Correa, quien representaba a la madre del niño,
tenía una estrecha relación académica con Etcheberry. Esta última, según la
presentación del magistrado, participó del voto de mayoría (tres votos contra
dos) que le dio la tuición a su excónyuge e incluso redactó el fallo con el que
perdió la tuición de su hijo. “El Estado de Chile vulneró el derecho a ser oído
por un juez imparcial y las garantías judiciales”, se lee en su presentación
ante el CIDH
La arremetida surge luego de que la propia
entidad internacional solicitara nuevos antecedentes sobre el caso a Rioseco,
quien en octubre de 2020 ya había advertido al Poder Judicial sobre esta
situación, pero finalmente sus cuestionamientos fueros desestimados. Al ser una
causa que se tramita en tribunales de familia, su contenido se mantiene bajo
reserva. “Históricamente, la inmensa mayoría de los jueces
nacionales, que avizoran que puede existir, siquiera potencialmente, un
conflicto de interés que los haga poner en tela de juicio su imparcialidad
objetiva (aunque no “se sientan” inhabilitados) ha optado, prudentemente, por
declararse inhabilitados”, recalcó en su última presentación en la Corte
Suprema.
El origen del conflicto data de 2018, cuando
Rioseco inició un juicio por la tutela de su hijo. En esa oportunidad le fue
bien y el Juzgado de Familia de Viña del Mar acogió su demanda. Posteriormente,
la Corte de Apelaciones de Valparaíso confirmó el fallo, pero fue la Corte
Suprema quien revirtió todo y determinó que el niño debía estar al cuidado de
su madre. Con un voto de mayoría, tres votos a favor, incluido el de
Etcheberry, y dos en contra, el magistrado perdió el juicio, fijándose, en su
caso, un régimen de visitas cada 15 días.
Los vínculos
cuestionados
En su presentación del 27 de mayo, Rioseco
explicó a la CIDH que la abogada integrante del máximo tribunal mantiene un
vínculo laboral académico en la Universidad Diego Portales (UDP) con quien
fuera su contraparte en el juicio. En dicha casa de estudios Etcheberry fue directora
del Departamento de Derecho Público en la misma época en que Infante Correa se
desempeñaba en esta unidad como profesora. Por lo tanto, dijo que “existió
entre las partes un vínculo laboral académico y de jerarquía que generó una
relación de trabajo y coordinación permanente entre ambas”. Las dos abogadas se
adjudicaron cursos en la Academia Judicial, en las que presentaron oferta
conjunta e impartieron clases.
Existen diversas instancias en las que ellas se
desempeñaron profesionalmente en el ejercicio de actividades académicas y
publicaciones. Así, por ejemplo, impartieron conjuntamente, el año 2011, el
diplomado “Derecho de Familia. Incluye litigación en tribunales de familia”,
dictando ese curso juntas a través de la entidad privada Legal Publishing
Training.
Por otra parte, también desarrollaron
publicaciones en conjunto, como en el libro Estudios de Derecho Civil
XIII. Ponencias presentadas en las XV Jornadas Nacionales de Derecho Civil, en el que Etcheberry oficia como editora e Infante como
colaboradora. Asimismo, expusieron en seminarios en representación de la UDP,
como por ejemplo, en las Terceras Jornadas Nacionales sobre Derecho de Familia,
en junio de 2017.
Descargos
Leonor
Etcheberry declinó efectuar comentarios sobre este artículo. Quien sí tuvo
palabras fue Catalina Infante, quien respondió que no la une a ella ninguna
relación de amistad en absoluto. “Nuestra relación siempre fue laboral y
la sentencia es muy linda, porque es un fallo que demuestra que cuando ambos
padres están capacitados para tener el cuidado personal de los niños, lo que
tiene que jugar en favor de uno u otro es la capacidad del padre custodio de
facilitarle al otro el contacto y aquí lo que se demuestra en todo el juicio es
que el señor Rioseco ha sido mermar la autoestima e imagen de mi clienta”,
acotó.
¿Debió
inhabilitarse Etcheberry?
“No,
en absoluto, porque no nos une absolutamente ningún vínculo. No hablo con ella
desde que renuncié a la UDP en 2017. No hablo con ella. No sé de ella. No sé a
qué se alude. Es sorprendente. En el fondo si los ministros y jueces tuvieran
que inhabilitarse cada vez que un abogado de una de las partes es conocida por
ella, estaríamos fritos, porque en el fondo, nos conocemos los abogados. El
tema es que haya una relación con el cliente o una estrecha relación de amistad
con el abogado. Ninguna de las dos cosas se da en este caso”.
Tomado
de DIARIO LA TERCERA, Chile